Los mejores métodos de cocción para prevenir el cáncer

¿Sabías que algunos métodos de cocción pueden prevenir el cáncer? Muchos estudios han demostrado que nuestra alimentación tiene una influencia crucial en nuestra salud, incluyendo la reducción del riesgo de enfermedades graves como el cáncer. Probablemente sabes que es mejor comer granos enteros, y que debes incorporar un montón de verduras frescas en tu dieta. Pero ¿sabías que lo importante no es sólo lo que comes, sino también cómo cocinas tu comida? Por ejemplo el ajo picado o molido es mejor para la prevención del cáncer que un diente de ajo entero, y es mejor remojar las papas en agua antes de ponerlas en el horno. Así que aquí hay algunos de los mejores métodos de cocción para la prevención del cáncer:

Brócoli

El brócoli es una gran fuente de sulforafano, un componente sobre el que los estudios de laboratorio han encontrado que tiene una impresionante capacidad anticancerígena. La enzima mirosinasa, que se encuentra en el brócoli, es esencial para la formación de sulforafano. Si destruyes esta enzima mientras cocinas el brócoli en exceso, también dañas las propiedades anticancerígenas de esta hortaliza. Una investigación presentada en Noviembre del 2013 en el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (AICR) comparó entre la cocina regular, la cocina con microondas y la cocción al vapor del brócoli y encontró que cocinar al vapor la verdura por hasta cinco minutos es la mejor manera de preservar la enzima mirosinasa. Cocinando y calentando en el microondas durante un minuto o menos destruyó la mayor parte de las enzimas. Un estudio publicado dos años antes en la revista Nutrition and Cancer encontró que comer brotes de brócoli que contienen grandes cantidades de la enzima mirosinasa con brócoli aumentó la formación de sulforafano.

Tomates

Los tomates contienen un poderoso antioxidante llamado licopeno que se asocia con la reducción del riesgo de diversos tipos de cáncer. De acuerdo con el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer, se recomienda cocinar los tomates durante unos minutos, ya que dicha cocción libera una forma de licopeno que se absorbe mejor que el licopeno presente en el tomate que no ha sido cocinado. Añadiendo un poco de aceite de oliva a los tomates cocidos aumentará aún más la cantidad de licopeno absorbido en el cuerpo.

Ajo

Si machacas o picas el ajo y luego esperas 10-15 minutos antes de exponerlo al calor, se forma un fitoquímico llamado alicina, que ayuda a combatir muchas enfermedades. La alicina se crea en una reacción química entre un componente llamado alina y la enzima allinasa.Cuando el ajo está entero, la alina y la alinasa están separadas, pero al cortar o picar el ajo estas se mezclan y crean la alicina. Así que antes de exponer el ajo picado al calor, lo mejor es esperar porque el calor destruye la enzima alinasa, así que deja que la enzima haga su trabajo por un tiempo antes de cocinar el ajo.

Patatas

Las patatas son uno de los alimentos que crean una sustancia química llamada acrilamida en determinados métodos de cocción. Los estudios han encontrado que los altos niveles de acrilamida pueden aumentar el riesgo de cáncer en los animales, y muchos expertos creen que es probable que este es también el caso en los seres humanos. En general, las probabilidades de formación de acrilamida aumentan cuando se prepara la comida por períodos más largos a altas temperaturas, como freír, asar a la parrilla o al horno. Las recomendaciones publicadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) en Noviembre del 2013, no recomiendan almacenar las patatas en el refrigerador ya que esto puede aumentar la formación de acrilamida mientras se hornean o fríen. Se recomienda almacenar las patatas en un lugar fresco y oscuro, como un armario o despensa. Además, se recomienda remojar los trozos de patata en agua durante 15 a 30 minutos antes de freír u hornear para reducir la cantidad de químicos que se crearán en el proceso.

Según la FDA, al comparar freír, asar y hornear papas, freír provoca la mayor formación de acrilamida. Sin embargo cocinar patatas enteras con piel preparadas en agua y al microondas no forman acrilamida.

Nota – si eliges freír patatas, por ejemplo papas fritas, fríelas hasta que estén doradas, pero no marrón, ya que las áreas marrones contienen más acrilamida.

Pan

Al igual que con las patatas, el sobrecalentamiento pan forma acrilamida. Por lo tanto, la FDA recomienda preparar las tostadas hasta que tengan un color marrón claro y no marrón oscuro. Si hay zonas muy oscuras, evita comerlas.

Carne

Los estudios muestran que existe una relación entre el grado de preparación de la carne con el riesgo asociado a diversos tipos de cáncer. Calentar la carne a altas temperaturas provoca la formación de componentes que pueden dañar nuestro ADN y aumentar el riesgo de cáncer. La mejor manera de evitar esto es preparar la carne a una temperatura más baja. Prefiere cocinar y hornear la carne sobre freír y asar a la parrilla, sobre si asas sobre carbón. Si decides hacer la carne a la parrilla a carbón, se recomienda asar sobre las brasas que se han vuelto gris y no sobre las llamas, y eliminar partes quemadas para reducir el daño. Para ayudar a prevenir la formación de componentes que causan cáncer, es necesario voltear la carne a menudo y abanicándola. De acuerdo con el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer, marinar la carne con hierbas y especias antes de asar puede reducir la formación de sustancias cancerígenas.

Hierbas

Las hierbas no sólo añaden sabor y color a los alimentos, pero también tienen poderosas propiedades medicinales. Nuevos estudios plantean la posibilidad de que las hierbas también pueden desempeñar un papel en la prevención del cáncer. Por ejemplo, los expertos en el Instituto Americano de Investigación del Cáncer dicen que el romero contiene una sustancia conocida como carnosol que puede inhibir el crecimiento de tumores cancerosos.

Frutas y verduras

Come las frutas y verduras con sus cáscaras. La cáscara está carga con fitoquímicos anti-cáncer. Por ejemplo, si comes una manzana con su piel, recibes 75% más de quercetina, un componente anticancerígeno, en comparación con una manzana pelada.

Cocinar las verduras por largo tiempo hace que pierdan vitaminas solubles en agua, tales como vitamina C y ácido fólico y algunos fitoquímicos. Para maximizar el potencial anticancerígeno de los vegetales, el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer recomienda que las cocines al vapor, en el horno o saltees. Si todavía deseas cocinar las verduras, añade agua suficiente sólo para cubrir el fondo de la olla y cocina hasta que las verduras estén tiernas.

También se recomienda añadir a las verduras un poco de grasa saludable – como el aceite de oliva, aguacate, tahini y frutos secos -porque la grasa ayuda a absorber nutrientes saludables como el beta-caroteno y las vitaminas liposolubles como la vitamina A, E y K.

Fuente (traducido al español por EmpoderaSalud): http://www.healthyandnaturalworld.com/cooking-methods-for-cancer-prevention/
Imagen: blognutricioncenter.com