Por qué no debes utilizar aceite vegetal refinado en tu alimentación

Si echamos la mente unos años atrás, numerosas publicaciones nos han hecho creer que todos los aceites vegetales eran saludables por su contenido en grasas insaturadas (las cuales supuestamente eran más saludables que las saturadas).

Pero, este argumento ha perdido valor cuando numerosos estudios científicos demostraban que el aceite vegetal refinado es dañino para la salud. Y se recomienda reemplazarlo por el aceite de oliva (y si es virgen extra mejor).

De donde viene el aceite vegetal

El aceite vegetal proviene de semillas como el girasol, la canola, la soja, el algodón, la uva, etc. Y su elaboración consiste en un proceso industrial donde se usan temperaturas muy altas y productos químicos como desodorantes y el disolvente hexano.

El mecanismo es el siguiente: se extrae el aceite de las semillas de canola, por ejemplo, a través de hexano, un disolvente tóxico (desgraciadamente, este disolvente se ha encontrado en numerosas ocasiones en aceites de cocina). Luego, al elevar la temperatura del aceite para su elaboración, sus grasas poliinsaturadas, que son sensibles a las altas temperaturas y se oxidan fácilmente, adquieren un olor a rancio. Finalmente, una cantidad de aceite resulta dañada debido a las altas temperaturas, por eso se procede a su desodorización para evitar olores desagradables y fuertes.

Y es que además de todo esto, durante este proceso de elaboración de aceites vegetales refinados se originan las grasas trans, un tipo de grasas muy dañinas que originan enfermedades cardiovasculares.

Qué son las grasas trans

Las grasas trans son un tipo de grasas que se originan cuando el aceite líquido se transforma en grasa sólida añadiendo hidrógenos y sirve para aumentar la vida útil de los alimentos, ayudando también a mejorar el sabor y la textura. Se utiliza para fabricar aceites vegetales como el de soja, girasol o canola.

Hay alimentos que contienen de forma natural estas grasas hidrogenadas, como algunas carnes, la leche o la mantequilla, pero existen otros productos que son preparados con aceites vegetales hidrogenados y entre ellos se encuentran la bollería, las patatas fritas o las galletas.

Estudios científicos aseguran que este tipo de grasas son muy dañinas para la salud: aumentan el colesterol malo y los triglicéridos. Asimismo, su ingesta aumenta el riesgo de sufrir depresión, concluía una investigación de la Universidad de Navarra y de Las Palmas de Gran Canaria.

Por qué son malos para la salud los aceites vegetales refinados

aceite refinado

  • No aportan nutrientes de ningún tipo. Para la elaboración del aceite vegetal, se requiere de un proceso de refinado donde se utilizan técnicas artificiales con productos químicos fuertes. Esto provoca la eliminación de todos los nutrientes beneficiosos que contiene la semilla de forma natural. Debido a la falta de nutrientes, los aceites vegetales no aportan ningún beneficio a la salud, proporcionado únicamente muchas calorías a tu organismo.

 

  • Alto contenido de omega 6. Los aceites vegetales contienen omega 3 y omega 6, y ambos son necesarios en el organismo para la formación de células y para la coagulación sanguínea, entre otras cosas. El problema es que debe haber un equilibrio entre la cantidad que ingerimos de omega 3 y de omega 6. Y justamente estos aceites contienen demasiado omega 6 (la mayor parte es ácido linoleico) y poco contenido de omega 3. Cuando los niveles de omega 6 se disparan en el organismo, forman unas moléculas (eicosanoides) que aumentan el riesgo de trombos y ateromas (placas en las arterias).

 

  • Mayor probabilidad de sufrir alguna enfermedad cardiovascular. El ácido linoleico, es el ácido graso omega 6 que más hay en los aceites vegetales y puede producir daños a los radicales libres, unas moléculas que provocan oxidación y pueden dañar las células de los lípidos, las proteínas o el ADN. Según ensayos clínicos, el aumento en la dieta de ácidos linoleicos puede provocar estrés oxidativo, y es lo que provoca la aparición de enfermedades en el corazón.

 

  • Contribuye a la formación de células cancerígenas. Los aceites vegetales contienen grasas poliinsaturadas que son sensibles a la oxidación, lo que aumenta el riesgo de cáncer. Estas grasas oxidadas dañan a otras proteínas e incluso al ADN, formando células cancerígenas.

En definitiva, algunos aceites vegetales (el de soja, canola, cártamo, girasol, maní, sésamo o salvado de arroz) son productos refinados, compuestos por sustancias dañinas para la salud. Lo ideal es reemplazar estos aceites vegetales por el aceite de oliva virgen extra, ya que este último precisamente cuenta con determinadas propiedades que previenen enfermedades que pueden aparecer con la ingesta sin control del aceite refinado.

Autor: Edith Gómez / @edigomben
Imagen: : china.minagri.gob.cl

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